Mis amigas las humedades

Dentro del capítulo de la rehabilitación de edificios, una de las facetas más olvidadas es la de la erradicación de las molestas humedades. Por si esto fuera poco, tradicionalmente, se ha tendido a englobar dentro de esa faceta cualquier cosa que tuviera el concurso del agua en los cerramientos pero esto no es así. Veámoslo…

Las humedades patológicas son aquellas que causan un daño en una vivienda por su persistencia en el tiempo y de ellas “sólo” existen tres tipos:

Humedad por condensación

Humedades por condensación

Es aquella que se produce por efecto de la conversión en agua del vapor de agua contenido en el aire.  Esta conversión puede producirse principalmente por dos motivos: bien porque existe una descompensación entre la cantidad de vapor de agua en el aire interior y la temperatura superficial de las paredes (efecto “pared fría”) y por consiguiente se alcanza fácilmente el punto de rocío o bien porque el exceso de vapor de agua y por tanto su presión hace que se alcance el punto de saturación que no es, una vez más, sino la conversión de ese vapor en agua.

Esta es la humedad que cursa con la aparición de los mohos tóxicos, generalmente del género aspergillus que engloba un buen puñado de especies. Estos mohos colonizan las zonas de la vivienda donde se producen las condensaciones del vapor. Estas zonas suelen coincidir con los puentes térmicos de la vivienda como son los encuentros de paredes con techos, alrededor de las ventanas y por lo general en aquellos lugares con alta inercia térmica debida a la inexistencia de aislamientos térmicos o a la insuficiencia de los mismos. Asimismo se les puede encontrar en lugares donde el aire se encuentra muy ocluido como puede ser el interior de armarios, traseras de mesitas, somieres de camas, etc. Cuando anidan principalmente en armarios, las prendas con materiales orgánicos son pasto de su acción:  ropa de algodón, cinturones, zapatos, etc.  Generalmente estas afecciones de moho aspergillus vienen acompañadas por su olor característico.

No hace falta decir que estos mohos son considerados por la OMS como tóxicos y existen en internet multitud de cuadros explicativos con las patologías que pueden causar en personas y animales.

Los mohos no sin visibles en su estado inicial pues aun habiendo colonizado espacios importantes sólo son visibles a la luz ultravioleta filtrada. Más tarde, en su época madura es cuando se les puede apreciar a simple vista pues crean racimos en forma cirular de color gris verdoso oscilando hasta el negro.

Este tipo de humedades es quizá el más difícil de diagnosticar pues su aparición se debe meramente a las circunstancias termodinámicas de la vivienda.

Humedad de capilaridad

Humedades de capilaridad

Es aquella que se produce por ascensión capilar a lo largo de un muro de la humedad contenida en una solera o losa donde se apoya aquél. Este fenómeno está basado en ley de Jurin en virtud de la cual una columna de agua de grosor capilar asciende por sí sola contra la fuerza de la gravedad. Esta ascensión, físicamente justificada, viene además ayudada por el efecto de pila natural en virtud del cual existe una pequeña diferencia de potencial eléctrico entre el suelo y la pared y, dado que la humedad ascendente se encuentra ionizada, la ascensión es todavía más prominente.

Los primeros efectos que produce este tipo de humedades es la descamación de la pintura para más tarde producir una hidratación del revoque. Dado que éste está generalmente resuelto con yeso, la desnaturalización del mismo es prácticamente inevitable y si no se pone remedio, este revoque termina por desconsolidarse de la pared y producir abombamientos que terminan precipitándose al suelo. La evaporación de la humedad en la superficie de la pared hace que aumente la presión de vapor de agua en la estancia y se cree una condensación incipiente.

Es muy frecuente que estas manifestaciones vengan acompañadas con la aparición de una pelusilla blanca en forma de minúsculos cristales que no es más que el salitre. Esta substancia tiene la propiedad de ser altamente higroscópica, es decir, que capta la humedad ambiental y la fija y, por si fuera poco, viene a añadirla a la que ya existe por capilaridad en ese muro. Químicamente el salitre es una combinación de varias sales solubles como son cloruros, sulfatos y, casi siempre en menor cuantía, nitratos y son el producto de la disolución de los productos de la mampostería al paso de la humedad por sus capilares. En lugares donde ha habido una importante aparición de salitre y éste no ha sido retirado, es frecuente observar manchas circulares de color amarillento.

Humedad de filtración

Humedades de filtración

Es aquella que se produce en un muro o pared cuando el suelo a ambas partes del muro se encuentra a diferentes niveles. Esto es así generalmente cuando no existe impermeabilización en el trasdós del muro o bien ésta se ha disgregado por efecto del tiempo. Este tipo de humedades se da generalmente en aparcamientos subterráneos o en sótanos. Si el paso de la humedad desde el substrato hacia dentro de la estancia a través del muro es tenue, sólo apreciaremos unas manchas típicas en la cara vista del muro pero si el muro contiene fisuras importantes encontraremos alternancia de humedades con entradas de agua (llamadas vías de agua). Normalmente este tipo de humedades llevan aparejadas otras patologías estructurales como pueden ser grietas y fisuras, deficiente resolución de pasatubos a través de muros pantalla o vías de agua en el encuentro de solera con muro.

Uno de los daños colaterales que más pasan desapercibidos es el de la humedad de condensación por el vapor de agua que emana de los muros enterrados y empapados de humedad. Es frecuente detectar problemas de condensaciones en estancias cuyos muros están enterrados.

Es una humedad difícil de diagnosticar por cuanto es frecuente que aparezca combinada con una humedad capilar. Discernir qué parte de la humedad corresponde a uno u otro tipo es prácticamente imposible pero no lo es su eliminación definitiva.

*****

No obstante la clasificación, es frecuente confundir los tres tipos de humedades y no es de extrañar pues se dan caso donde conviven más de un tipo e incluso los tres.

Para los tres tipos de humedades patológicas enumeradas afortunadamente existen hoy en día remedios permanentes. Estos remedios deben ser propuestos única y exclusivamente por empresas especializadas en esta disciplina puesto que una adecuada anamnesis del problema redundará en un correcto diagnóstico y por tanto a una correcta aplicación de la terapia correctora.

Vaya por delante que cada tipo de humedad requiere un tipo de remedio. Así, no se puede corregir una condensación mediante el concurso de medidas correctoras para una humedad capilar y al revés. De todos modos, de los distintos remedios existentes, hablaremos más adelante.

 

© Toni Requena p.c.d. DESECACIÓN DE PAREDES Y TRATAMIENTOS DE LA HUMEDAD S.L.

Todos los derechos de copia reservados